|

En 1981 se puso la primera piedra del templo de la humilde caleta de Samanco. Y lueego de 25 años, en el 2006, esta comunidad que tiene a San Pedro como su patrón, pudo ver la hermosa construcción se su templo.
En los últimos años la parroquia San Pedro de Samanco era atendida por sacerdotes de Chimbote, varios pasaron para celebrar las misas y otros permanecieron por periodos cortos. Hasta abril del 2005, en que llegó desde Cajamarca el padre Jesús Barbero para vivir entre los samanqueños. Y pese a la escasa participación de los fieles en las misas dominicales, él no perdió la motivación para empujar la construcción del templo espiritual y del templo material.

Así, considerando que “no hay peor negocio que una obra inacabada” –como dice el padre Jesús- el nuevo párroco y el Obispo acordaron terminar el templo. Pronto se consiguió ayuda para colocar el techo y hasta se alcanzó fondos del Presupuesto Participativo del municipio distrital. Con la ayuda de Adveniat se adquirió las losetas del piso y sacristía. Algunas empresas dieron su aporte, así como dos congregaciones religiosas, grupos parroquiales y personas generosas.
Muchas actividades se tuvieron que hacer para recaudar fondos, gracias al compromiso de los agentes pastorales que fueron aumentando y colaborando con el reto del nuevo templo parroquial.
“He percibido un entusiasmo general en la población. Mi deseo es que al inaugurar el nuevo templo, se inicie también una renovación y fortalecimiento de la fe y en el compromiso cristiano. De nada serviría tener un templo lino sino acudimos regularmente cada domingo a escuchar la Palabra de Dios y a recibir los Sacramentos de la Iglesia”, dijo el padre Jesús en su mensaje ofrecido al término de la Eucaristía, en la que agradeció a cada uno de los que colaboraron directa e indirectamente; y en especial a su amigo y hermano Mons. Ángel Francisco, “ya que sin su entusiasmo, apoyo y gestión, hubiera sido imposible emprender esa aventura”, dijo.
|