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EL HOSPICIO SANTIAGO APÓSTOL
CHIMBOTE
“La voluntad de mi Padre es que todo persona que ve al Hijo y cree en Él tenga vida eterna
y yo lo resucitaré en el último día.” (Jn. 6,4)
¿Usted tiene alguien que le ama que vive en casa, en la familia, es un amigo íntimo o un vecino que tienen una enfermedad terminal? En ese caso, quizás el Hospicio Santiago Apóstol está presto para ayudarle.
Nosotros ofrecemos el acompañamiento especializado al enfermo agonizante, en el control del dolor, apoyo espiritual y emocional. El servicio proporcionado lo conforma un equipo multidisciplinario profesional, que incluye Médicos, Enfermeras, Técnicas de Enfermería Asistenta Social, Ayudantes Domiciliarias, Agente Pastoral, Psicólogas y Voluntarios, que ofrecen cuidado en la propia casa o en la casa residencial. Recibimos pacientes de todas las edades, religiones, cualquier situación económica o diagnóstico terminal.
El Hospicio también ofrece servicios de consuelo para las familias después de la muerte de su ser querido. Cuenta también con equipos clínicos disponibles para el cuidado en casa como, camas hospitalarias, sillas de ruedas, andadores, etc.
¿COMO PUEDO RECIBIR LOS SERVICIOS DEL HOSPICIO?:
Nuestro proceso es simple:
+Llámanos al (043) 34-1609 o contacta a un miembro del equipo del Hospicio.
+Deje el nombre, dirección y número del teléfono de la persona que necesita el cuidado
del Hospicio.
+Deje su nombre o el nombre de la persona del contacto.
+El Doctor del Hospicio llamará por teléfono para programar su visita. Si usted no tiene
teléfono, él visitará la casa cuando está libre. El Doctor examinará al paciente y tomará
una decisión sobre la prontitud para la admisión en el programa del Hospicio de cuidado.
Para todos los pacientes que ingresan al Hospicio, la Asistente Social se reunirá con el paciente y/o familia, para ayudar a determinar la opción del cuidado (cuidado en la casa o el cuidado en la residencia), le servirá el mejor de acuerdo a la necesidad, basado en sus recursos disponibles.
LOS PRINCIPIOS QUE APUNTA EL HOSPICIO
Incluye: Control de dolor, una muerte digna; atención integral a la persona como espiritual, físico, emocional y social, y la cercanía de la familia o seres queridos.
Usted es importante por ser usted. Usted es importante hasta el último momento de su existencia y nosotros haremos todo lo que esté a nuestro alcance no sólo para ayudarle a morir tranquilamente, sino para ayudarle a vivir hasta que muera.
Hna. Juanita Albracht, CCVI.
DIRECTORA
HOSPICIO SANTIAGO APÓSTOL
Significa...
∞ Significa cuidado más allá de la curación, tanto para los enfermos terminales como para sus familiares.
∞ Significa DIGNIDAD/ ALIVIO para los enfermos terminales al controlarles el dolor y aliviarles los síntomas.
∞ Significa APOYO EMOCIONAL Y ESPIRITUAL para los enfermos y sus familiares durante el último fase de la vida y preparación para la vida eterna.
∞ Significa BIENESTAR duradero, tanto físico como emocional para las personas que están sufriendo por la muerte de un ser querido.
∞ Hospicio hace hincapié en la calidad de vida tanto de los enfermos terminales como sus familiares. Les ofrece el consuelo de saber que sí hay alguien que se preocupa por ellos que pueden confiar en que seguirán cuidándolos no sólo los días difíciles que les espera sino, también mientras la familia empieza a reconstruir su vida.
HOSPICIO SANTIAGO APÓSTOL
Asentamiento Humano “Antenor Orrego” Mz. O Lt. 1 Chimbote - PERU
Teléfono (043) 34-1609
Un lugar para la buena muerte
Nuestra ciudad se ha convertido en una ciudad privilegiada de contar con el Hospicio Santiago Apóstol (única en América Latina); fundada por apasionados amantes de la vida y defensoras de la dignidad humana, especialmente en la etapa difícil de la enfermedad.
Se trata de una obra solidaria de la Iglesia, fundada el 4 de abril del 2002, edificada en el corazón de una zona deprimida de nuestra Diócesis (La Victoria) y que está al servicio de los pobres.
La obra ha sido gestionada y promovida por el padre Juan Davis, con el apoyo de la hermana Juana Albracht (Congregación de Hermanas del Verbo Encarnado) y la solidaridad de personas del extranjero, amigas de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
“Es un lugar para la buena muerte” han repetido siempre sus promotores; que sufren junto a aquellos hermanos afectados por enfermedades terminales, que soportan además pobreza y muchas veces, rechazo de sus familias.
En el Hospicio Santiago Apóstol encontramos no sólo un espacio físico para atender a los enfermos en los últimos días de sus vida; sino, lo más valioso, corazones desprendidos dispuestos a acompañarlos en el paso a la muerte con dignidad, acompañando también a los familiares que están por perder a su ser querido.
Una obra que necesita la solidaridad y apoyo de las instituciones locales, el empresariado, la comunidad y de todos aquellos que creemos que la vida y la muerte digna es un derecho que le corresponde a toda persona, hecha a imagen y semejanza del Creador. (Artículo publicado en VIDA Y FE, Diario La Industria, 2006)
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