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POR LA DEFENSA DE LA ECOLOGÍA Y EL MEDIO AMBIENTE
“Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud. El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza”.
(Carta de la Tierra)
En el marco de los recientes hechos de Majaz y los constantes conflictos en las zonas mineras como Cajamarca, la Comisión de Justicia Social (CJS) institución de la Iglesia Católica local, encargada de la promoción, educación y defensa de los derechos humanos; organiza eventos que promuevan en la ciudadanía mayor conciencia y compromiso con la defensa del medio ambiente, reconociendo el derecho a un medio ambiente sano como uno de los derechos fundamentales de las personas.
El pasado martes 25 se llevó a cabo un conversatorio con el P. Ricardo Renshaw, de la congregación de Santa Cruz, miembro de la Comisión de Justicia y Paz de Montreal (Canadá), quien participó como observador internacional en la consulta popular de Majáz (Piura).
En esta actividad se reflexionó sobre las amenazas del cambio climático y sus consecuencias para nosotros, los habitantes de esta tierra tan maltratada por la intervención no razonable del ser humano. Si la relación hombre – tierra, en la actualidad más afectada que nunca, no se resuelve, se asoma un peligro inminente para el ser humano, la criatura más dependiente de la tierra, ya que sin su entorno natural y los demás elementos de la naturaleza no podría existir.
En el marco de La situación global que nos recuerda la “Carta de la Tierra” reconocemos patrones dominantes de producción y consumo que están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas.
Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables.
Las ciudades están en crisis, el planeta está en crisis, el calentamiento global ya está surtiendo efectos ¿Qué podemos hacer? Se nos exige mayor responsabilidad, compromiso con la defensa de la vida de los campesinos, conservar sistemas sanos de agricultura, hacer frente al boom de las minas, ya que no hay mina sin contaminación.
En Chimbote necesitamos pensar una pesca más sana, una industria más reglamentada, que no afecte la salud del pueblo. Es importante trabajar en el fomento de una conciencia del mundo más integral, en armonía con la naturaleza desde una visión profunda de nuestro ser y el mundo.
La invocación es entonces para toda persona que se siente comprometida con su hogar “la tierra, casa de todos/as”.
En esta actividad participaron religiosas y religiosos que trabajan en la Diócesis de Chimbote.
Datos:
El P. Ricardo Renshaw, trabajó durante los años 1981 – 84 en la CJS, en el área de cárcel, desempeñándose como Capellán de la cárcel de Chimbote, a partir de esta experiencia publicó el libro: "LA TORTURA EN CHIMBOTE. UN CASO EN EL PERÚ", una publicación que constituye el referente nacional para abordar el tema del delito de tortura y también de problemática carcelaria. Además es autor de otros libros y artículos. Actualmente integra la Comisión de Justicia y Paz de Montreal (Canadá) y viene trabajando también una novela sobre la realidad de Chimbote.
Comisión de Justicia Social
Chimbote 25 de septiembre 2007
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