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Anticipan estadísticas del 2006 en Congreso de Vida Consagrada
Son 945.210 religiosos y religiosas
que hacen misión en todo el mundo
Dejarse plasmar por la Palabra de Dios traduciéndola en testimonio para todos: es la raíz y la misión de la vida consagrada, recordó Benedicto XVI., en la reciente XII Jornada Mundial de la Vida Consagrada; en la que expresó que la misión de la vida consagrada «es recordar que todos los cristianos son convocados por la Palabra para vivir de la Palabra y permanecer bajo su señorío».
Para tal labor se cuentan 945.210 religiosos y religiosas en el mundo, según cifras del año 2006 de la Oficina central de estadística de la Iglesia católica, que adelanta «L'Osservatore Romano», en su edición diaria en italiano del 5y 6 de febrero.
Sumando las distintas vocaciones --sacerdotes (136.171), religiosos no sacerdotes (55.107), diáconos permanentes (532), religiosas profesas (753.400)-- en el marco estrictamente de la vida religiosa, en todo el mundo --de 2005 a 2006-- la cifra ha experimentado un descenso del 0,76% (7.230 personas menos, puntualiza el diario de la Santa Sede). La vida consagrada constituye «una riqueza inestimable para la Iglesia y para el mundo», subrayó el Papa en el Ángelus, el domingo.
«Ayudad a los fieles a valorar [la Palabra de Dios] en su vida diaria», les exhortó.Siguiendo al Santo Padre, en la vida consagrada es esencial alimentar el día «de oración, de meditación y de escucha de la Palabra», así como «saber traducir en testimonio cuanto la Palabra indica», dejándose «plasmar por ella que, como semilla en tierra buena, da mucho fruto». (Con información de Zenit.org)
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