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Reflexión dominical
Él sale a tu encuentro
“El mismo camino vino a tu encuentro y te despertó del sueño en que dormías. ¡Levántate y camina! (San Agustín)
¡Cuántas veces en la vida andamos turbados e inquietos por diversos problemas: ¡suben los alimentos, el cemento, los materiales de construcción!. No hay trabajo. Los adolescentes no saben que hacer, problemas en el hogar, etc..!.
Es allí cuando estamos angustiados o no que Jesús sale a tu encuentro y nos dice: “Crean en Dios, crean en mí”. Y se nos muestra como el camino que nos conduce al amor del Padre, a un Padre bueno que ha creado esta tierra buena y bella. Porque todo lo hizo bien.
Sin embargo el hombre daña la obra de la creación por la contaminación ambiental. Y ante la pregunta de sus discípulos: Tomás, Felipe, y tú mismo: ¿dónde vas Señor? El te responde: “Yo soy el camino, la Verdad y la Vida”. Y es que el discípulo tiene que seguir a su maestro para descubrir que Dios es el Padre bueno: que nos ama y que quiere que sus hijos cuiden la obra de la creación. Porque el ha creado un mundo bello y maravilloso para todos.
Seguir el camino de Jesús es comprender que a la naturaleza tú tienes que protegerla y cuidarla. Cuidar la tierra, el aire, el sol, el mar, los ríos, los animales y las plantas es parte de este camino. Porque en tus manos está la responsabilidad y libertad de proteger ese ambiente para que tú te alimentes, trabajes y recrees algo bueno y saludable para tus hijos. Sólo así viviremos esa comunión con Dios, como la vivió Jesús: “Yo estoy en el Padre y el en mí” (Jn 14,11).
Jesús te pide fe para vencer el temor. Fe para proteger el medioambiente. Fe en ti mismo y en los demás: sólo así conservarás la tierra, el cielo y el mar; porque en ellos se refleja la ternura de Dios vivo. (Fr. Héctor Herrera, o.p – Comentario del evangelio de hoy domingo JN. 14,1-12)
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